Balanza romana

Del latín statera rormāna la balanza romana es un ingenioso utensilio creado por el ser humano al no tener instrumentos de medición, se vio en la necesidad por instinto de equilibrar un peso.

Así que extendieron los brazos cerraron los ojos y quisieron tener una idea de ¿cuánto podría diferenciar el peso de un objeto del otro?

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En gravados del año 3.500 a. de C., se muestra que el símbolo de la justicia es utilizado en culturas egipcias, griegas, romanas y cristiana.

Ya en siglo I a. de C, Marco Vitruvio Polion gran arquitecto romano le describió en unas de sus obras con características específicas. Es un un aparato con brazos desiguales en su largo y peso, además de ser portátil es fácil para hacer de su uso.

El objeto a pesar se ubica en uno de los extremos con el brazo más corto y se hace un punto de apoyo o de equilibrio peso firme que se corre sobre el brazo más largo que se encuentre diferida en la escala.

Piezas de la balanza romana:

Una statera o balanza romana está compuesta por las siguientes piezas:

  • Dos brazos o mástiles uno más reducido que el otro.
  • El asa largo debe ir con graduaciones marcadas.
  • Soporte para suspender separada de ambos brazos.
  • Plato para suspender objetos y poder pesar del brazo más corto.
  • Pilón o peso constante que se desplaza entre las marcas del brazo largo.
  • Aguja que va verticalmente posicionada al brazo dependiendo de cuantas graduaciones tenga el brazo tal cantidad debe llevar de agujas.

La balanza romana posee dominio en la palanca donde todo el peso del objeto que se fuere a pesar, es graduado por una pértiga o vara. Cuando consigue el equilibrio la palanca obtiene una posición horizontal y la aguja vertical.

Elaboración de una balanza romana

En sus inicios posiblemente se fabricaban artesanalmente con madera pero la realidad que conocemos hoy en día. Se utiliza en su fabricación, hierro (Fe) fundido, cobre (Cu), bronce (Cu, Sn)  para el vaciado del pilón.

Este se ancla en la aguja o agujas del gancho con que se pesa. Su exactitud y precisión va a depender del material y calidad que posean de su fabricación y de cómo va calibrada la barra o el pilón.

Se han hecho de acero inoxidable y pueden resistir en el tiempo y que además es exacto a la hora del pesado, su principal fiabilidad es las propiedades que poseen las palancas, el cuerpo se opone al pilón que escurre a lo largo de su graduación.

Luego se busca donde marcar un punto en el eje más largo y lo más contiguo a la aguja, que se posicione el peso constante o pilón y la romana en cuestión este equilibrada.

Suspendiendo y enganchando el gancho o la masa a medir; se marcara un segundo punto a una escala, con la misma medida que repiten a lo largo del eje.

Para su punto inicial podría ser cero o de distintas unidades de medidas tales como libras (Lb), kilogramos (Kg), entre otras existentes en diferentes parte del mundo dependiendo como lo utilicen.

Las romanas que poseen doble graduación podrían tener presente escalas para mayor y menor, que cada una se suplementan entre sí.

Para la calibración de una balanza romana se mueve el pilón por una regla graduada y cuando este equilibrada debe quedar horizontal donde el punto de la regla graduada pueda permitir leer el peso que se está colocando en el plato.

Comercio e instauración

En labores comerciales, se tuvo la necesidad de instaurar una romana para poder tener peso con exactitud, para la compra y venta de cualquier artículo comercial.

Estaban ya devaluadas en el tiempo y se era difícil competir con las modernas quedando sustituidas por las electrónicas con lectura que iría directamente con más exactitud.

Fue donde en 1489 los gobernantes católicos crearon en los municipios, casas de peso que custodiada y vigilada por un “fiel de peso” se entregaba el trigo para luego pesar la harina y  ellos mismos llenaban el saco para evitar fraudes.

Aunque en tiempos de edad moderna aún existen ayuntamientos donde se utiliza. No dependen en

La balanza romana posee influencias greco romano, indoeuropeo, árabe, entre otros países que la utilizaban para la agricultura, que en ese entonces pesaban en quintales.

Los gobernantes variaban según su cultura con diferentes medidas tanto para comprar y para vender las medidas podrían variar. Se llamaban igual el “fiel de peso” que se encargaba de revisar el instrumento y el peso dado.

Ante tal situación por ser una población que no sabía de medidas ni números en su mayor proporción de habitantes se crea en España el (SMD) sistema métrico decimal.

Se hace obligatorio tomar medidas con este sistema métrico decimal, para y vender productos comerciales, la agricultura y otros comercios. En España aún se utiliza la arroba para pesar naranjas, razón por la cual hoy día se marcan hasta con onzas.

Ya en la mitad del siglo veinte los agricultores y ganaderos ya poseían varias balanzas con distintos sistemas métricos.

En el año mil novecientos sesenta, se crea y se apega en tomar medidas en los estados unidos de américa, el sistema internacional de unidades con sus siglas (SI).

Dimensiones:

La balanza romana no hace el efecto de pesar sino de medir la masa de un cuerpo que no depende u obedecen a la gravedad en el sitio de la pesada.

Los romanos elegían medidas de volumen como el quintal romano el cual pesaba 100 libras (Lb) y para pequeñas pesadas utilizaban la onza (Oz).

Estos distribuían las cantidades de pesos o unidades de medidas para pesar de tal manera que el equivalente de un quintal que es igual a 4 arrobas que es lo mismo que decir 46 kilogramos, o 25 libras igual de once kilogramos.

Las balanzas romanas fueron hechas con la finalidad de tener exactitud para el comercio el cual muchos investigadores y científicos crearon diferentes modelos con diferente material para su elaboración.

Es por ello que su adecuación al mundo moderno llevo a que se crearan con diferentes materiales estratégicos para su uso comercial y de precisión a la hora de pesar cualquier tipo de rubro en el caso de la agricultura o de cualquier material.

Tal fin logro fabricación de varios modelos tales como se darán a continuación.

Tipos de balanza romana

De hierro fundido con recipiente para sostener:

Es de la más antiguas y regularmente están descompuestas por el óxido del pasar de los años de fabricadas. Es la más común en su época antes del siglo XX.

Posee dos ganchos con respectivamente escala en cada gancho, su pilón no se puede extraer. Por cada una de las partes puede pesar tanto en libras como en onzas. (Comienza en onzas y finaliza en siete libras y medio).

La otra escala se marca en kilogramos por peso de cero entre siete marcado con rayas las mitades y en números los kilos enteros.

Cada medios kilos esta demarcados por cuatro cuartas y cada por otros cuatro para un total de dieciséis marcas en cada medios kilogramos.

Balanza romana hecha con hierro fundido al mismo tiempo con dos escalas

También, una de la más común, con dos ganchos, lleva dos escalas en kilogramos. Pesa hasta un promedio de ciento sesenta kilos, se marcan con kg y medios kg por ambos lados, con una línea prolongada están gravados por múltiplos del uno al diez.

En la época antigua se utilizaba para tener una medida más o menos. Además, tener una idea de cuánto podría pesar el cordero en la ceba antes de cualquier contrato o venta.

Esta balanza romana con dos escalas lograba más precisión al momento de fijar las palancas por poseer esta virtud en más posible estabilidad.

Balanza de romana Moderna

Fabricada en el siglo XX también demarcada por kilos y medios kilos. Puede pesar por ambo lados de cuatro a treinta kilos como también de treinta a ciento treinta kilos por el otro lado.

Hecha de bronce con el pilón extraíble de cobre. Empleada para pesar nueces sacaos de patatas, frutas entre otros materiales que en su época eran utilizados.

Balanza para pesar garbanzos

Antigua y curiosa pesa romana para pesar legumbres y como el nombre lo indica garbanzos. Con aspecto de lata con tapa, al abrirse cualquiera de las partes sirve como apoyo y se une al astil por tres cadenas.

Con una única maraca en el brazo más largo, que al mismo tiempo pesa una onza el pilón es la vaina de un cartucho relleno de plomo que de igual manera está posicionado al astil.

Puede medir el calibre de una onza que es igual a veinte y ocho, setenta y cinco gramos, el cual, mientras menos legumbres entren en la onza su calibre será superior.

En la actualidad existen normas que establecen calidad para el comercio, que indica que el calibre mínimo será  5 milímetros. Medido mediante el uso de una criba con agujeros circulares. Se refleja por el número de garbanzos por onza.

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